Editorial

Las fiestas en México

Las fiestas mexicanas son el reflejo de la riqueza cultural, en ellas se palpan los sentimientos más profundos del pueblo mexicano y el valor social que cada región de nuestro país le otorga.
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22-12-2014
Las fiestas mexicanas son el reflejo de la riqueza cultural, en ellas se palpan los sentimientos más profundos del pueblo mexicano y el valor social que cada región de nuestro país le otorga.

Por supuesto que entre la enorme diversidad de nuestro país en general, las fiestas también varían, tanto por la región como por las capacidades económicas de quien las organiza. Cuántas veces hemos escuchado decir “que los mexicanos podemos estar muriéndonos de hambre, pero una fiesta es una FIESTA”, con mayúsculas siempre. No importa si es el bautizo, la presentación a los 21 días de nacido un bebé, los tres años, la primera comunión, el cumple, los quince, la boda, y si nos vamos a otro tipo de fiestas, que si juega la selección, la pedida de mano y hasta el funeral, pero siempre hay motivo para organizar una fiesta.

Hay varias cosas que nunca faltan en una fiesta mexicana, entre ellas los colores de las banderitas, las flores o ahora los globos, pero la condición es que haya una de estas tres cosas o las tres en abundancia.

La comida en abundancia es otra característica, pero, ¿qué es lo típico que se come en una fiesta en México (y también nuestros connacionales del otro lado) ? Claro que sobre todas las cosas están los moles, para lo que es indispensable matar un guajolotito, o un borrego o hacer carnitas, si nada de esto se pudo, seguirán los tacos de guisado o los tamales, -los tamales son también un tema aparte en nuestro país-, los hay salados y dulces, en hoja de maíz y de plátano, envueltos y amarrados o sólo doblados, flacos y gordos, de frutas, de nuez, de carne de pollo, de queso, de cochinita, de mole, de camarón, de elote, de charales, de rajas; pero hay dos cosas importantísimas, quienes los preparan no deben estar de malas, porque si es así, no crece la masa; también se dice que hay que prepararlos entre varias personas para que desde ahí empiece la fiesta. No hay que olvidar preparar un pozolito o menudito para la madrugada. Y volviendo a lo de los moles, son de tantos colores y variedades… está el mole poblano con una enorme cantidad de ingredientes, el mole verde, negro, rojo, de olla, de pipián, y muchos más. Y para pasarse la comida, ¿qué podemos ofrecer a los invitados?, pues agua de horchata, jamaica, refrescos de naranja, limón, uva y de cereza, de esos rojos, rojos para que los niños traigan los labios pintados. Y si nos vamos a las bebidas tradicionales, pues encontramos al pulque, el tequila o el mezcal; y más moderno la cerveza y más “nice” el vino.

Tampoco puede faltar la música, ingrediente fundamental, y desde luego, relacionado con la región en la que sea la celebración: empezamos por la Banda, claro la gran Banda o la del pueblo, no importa. Si la fiesta es en el Norte del país o un se trata de un funeral, tiene que llegar el Norteño. También está la marimba, el coro de la iglesia para la misa, la prima que canta en todas las fiestas y que desde luego canta mejor que Yuri, el guapote que canta como “Luismi”, los primos que armaron un grupo de rock, la tía solterona que canta “bel canto”, aunque la canción sea un bolero, y el máximo del máximo, y si queremos tirar la casa por la ventana, el Mariachi.

Si la fiesta es un bautizo no puede faltar el “bolo”, de lo cual se encargan los padrinos. Si es boda el ramo será parte importante de la celebración. ¿Quién va a hacer el brindis? Eso hay que planearlo con calma, escoger bien quién debe dar el discurso, puede ser el que habla bien o el más importante de los amigos. Total a la hora de la hora todos quieren hablar; los hermanos, el tío, el primo que llegó de Estados Unidos, aunque lo verdaderamente importante es decir “salud” varias veces.

Otra cosa que seguramente tiene que ver con el color del ropón, el vestido de la quinceañera, de las madrinas, de la corbata de los chambelanes, o escogido porque es el que más le gusta al festejado es el pastel. Puede ser uno de 7 pisos, con grandes flores lilas; con los novios hechos de azúcar en la cima, con el personaje favorito, la cancha de futbol, blanco con perlitas plata para los novios, pero ahí debe estar porque es una pieza fundamental de las fiestas.

Para las fiestas de cumpleaños de los niños se tiene que escoger el personaje favorito del niño, o el personaje que le gusta al papá y dice que le gusta a su hijo, o el de la última película que todavía está en cartelera para poder hacer las invitaciones, los arreglitos, y la piñata. Es muy importante que todo sea con mismo personaje; además veremos al niño o la niña disfrazados de él o ella.

Tampoco debe faltar en una fiesta un fotógrafo profesional, por supuesto que en todas las fiestas estarán muchos tomando fotos que a los tres o cuatro meses les pondrán “delete” para liberar un poco de memoria en sus celulares o cámaras, pero mientras todos posamos como si fuera la foto que saldrá en la revista Hola.

Las fiestas mexicanas son para disfrutarse, y cada quien lo hace como quiere; los niños corretean rompiendo cosas a su paso; los jóvenes platican y a una hora razonable se desaparecen para irse al antro con los amigos, las mujeres casadas hablan de cosas de mujeres y, los hombres hablan de futbol y otros temas. Ya después de unas horas se juntan para ver como están y decidir si es momento de irse o quedarse más rato. Ahí está el momento peligroso y en el que todos deberían decir ya vámonos, pero no porque aún no llora nadie, nadie ha gritado, a nadie le ha dado el sentimiento y se ha abrazado del compadre. Lo anterior demuestra, entonces, que todavía no es momento.Dejé las piñatas al final porque siendo un artículo tan tradicional en nuestro país amerita un comentario aparte. Tiene orígenes inciertos, pero lo que es seguro es que su origen no es del México prehispánico ni del mundo europeo, más bien es una mezcla muy particular de estos y, en ocasiones, se piensa que del mundo Oriental también. La piñata es más común en celebraciones de cumpleaños, posadas y Año Nuevo.

Lo cierto de las piñatas es que se rellenan con dulces, o frutas si es época de posadas. A algunos niños la piñata les da miedo y a otros les encanta. Siempre hay un canto acompañando la ceremonia de rompimiento de la piñata, pero dentro de todo lo que pueda significar, lo más importante es que trae prosperidad y abundancia para el festejado. Colores, papel de china, un palo adornado, picos si es navidad, o figuras de los personajes favoritos; siempre es bueno dejarse llevar por la algarabía de la piñata y tirarse al piso a recoger los dulces. En esos momentos si se tiran adultos o niños no importa, todos son iguales y pelearán hasta la última golosina que haya caído de la piñata.

Reflexión personal: En muchos países, incluyendo el nuestro, la fiesta se comparte con propios y extraños y esto es un gesto muy bonito. El color es característico de nuestras fiestas. Y cualquier extranjero que quede invitado a una fiesta de mexicanos saldrá feliz, encantado y divertido, pidiendo que lo vuelvan a invitar, y seguramente así será.

Escrito por: Mtra. Yolanda Virgina Garcia Ferrar

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